✓ Decisiones fundamentales que sabes que deberías tomar pero que vas retrasando por miedo a equivocarte.
✓ Decisiones que te gustaría consultar con alguien de tu empresa, pero no lo haces por si esto se puede llegar a considerar como un síntoma de debilidad y de no tener claro hacia dónde quieres llevar la empresa.
✓ Decisiones duras que nunca querrías tomar, pero que sabes que son necesarias para la viabilidad del negocio en un futuro.·
✓ Decisiones, decisiones y más decisiones que sabes que, de salir mal, las consecuencias no solo te afectarán a ti, sino a todas las personas que componen tu organización.